Mostrando entradas con la etiqueta hábitos saludables. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hábitos saludables. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de noviembre de 2015

Obesidad mórbida IV. Tratamiento.

Hoy hablaremos brevemente del tratamiento de la obesidad mórbida; desde nuestro punto de vista queremos expresar que lo ideal seria tratar la enfermedad antes de que se convirtiese en mórbida. Hay numerosos fármacos que se administrarán para subsanar las patologías desencadenadas por la obesidad de las que ya hemos hablado en otras entradas.

En cambio, para la obesidad en sí, el primero de los tratamientos es una vida saludable; de tal manera que hay que llevar a cabo una dieta saludable y la realización de ejercicio.

En cuanto a la dieta, queremos transmitir que de nada vale que una persona obesa realice una ingesta calórica muy pequeña ya que cuando abandone esa dieta volverá a recuperar ese peso. Por ello, creemos que lo más adecuado es elaborar una dieta variada y equilibrada en la que no se elimine casi ningún alimento.

De este modo podemos conseguir un hábito de alimentación saludable que perdure en el tiempo una vez que perdemos el peso deseado.

A continuación os mostramos una tabla de ejercicios a realizar que poderían complementarse con paseos andando a diario.



En cuanto al ejercicio, se recomienda la realización de ejercicios suaves y agradables para el individuo para que provoquen su motivación y atracción para posteriores realizaciones. Al igual que con la dieta, lo que se pretende es que se siga realizando ejercicio después de conseguir el peso ideal para así mantener ese estado físico.

Para casos extremos en los que la vida saludable no hace efecto o casos en los que no se consigue un buen resultado, hay una técnica quirúrgica de la que hablaremos más adelante. 
Finalmente, animar desde aquí a todas aquellas personas que se encuentren en una situación de este tipo y que de este modo se motiven a seguir solucionando sus problemas.


jueves, 5 de noviembre de 2015

Obesidad mórbida III. Consecuencias.

La obesidad ya es una patología bastante grave en sí, pero a parte de las consecuencias del proceso en sí, aumenta la posibilidad de que se desencadenen muchas otras patologías.

Es más frecuente la aparición de patologías como por ejemplo los cálculos en la vesícula biliar; los cuales provocan cólicos que cursan con mucho dolor y en ocasiones se producen vómitos.



También produce un aumento de la tensión arterial, lo cual puede acabar desembocando en un infarto agudo de miocardio (IAM) y por lo tanto la muerte.

Por otro lado, también es frecuente sufrir diabetes, lo cual provoca alteraciones en la sangre e incluso en la orina pudiendo desencadenar problemas renales.



Finalmente, cabe decir que puede provocar infertilidad, problemas de espalda, artritis, alteraciones en el sueño y disminuí la esperanza de vida notablemente; por ello, queremos que os mentalicéis de lo importante que es llevar hábitos de vida saludables como pueden ser la realización de ejercicio físico dos veces por semana y una dieta completa y equilibrada.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Obesidad mórbida II. Factores desencadenantes.

Hoy vamos a hablar de forma muy breve sobre los diferentes factores que pueden desencadenar la obesidad.

Uno de los factores es la genética; está demostrado en numerosos estudios que juega un papel crucial en nuestra tendencia a ganar peso. Lo sabemos porque, por ejemplo, los niños adoptados que tienen los hábitos alimenticios de sus padres adoptivos, no suelen parecerse a ellos, sino que tienen un 80% de posibilidades de tener la misma constitución que sus padres biológicos.



El ambiente que nos rodea, también juega un papel muy importante a la hora de ganar peso. Con esto nos referimos a que si vivimos en una sociedad consumista en la que se promueve la llamada "comida basura", vamos a llevar una dieta mucho menos saludable que si vivimos en un lugar donde se promocionen los hábitos de vida saludables.

La diferencia entre estos dos factores es que nosotros no podemos actúar sobre la genética, pero si está en nuestras manos comer comida rápida y llevar una vida poco saludable a pesar del entorno que nos rodea.



Finalmente, queremos decir que hay ciertas alteraciones metabólicas y hormonales, como puede ser el hipotiroidismo, que provocan que ganemos peso sin llevar a cabo una ingesta demasiado elevada; simplemente lo que ocurre es que nuestro punto de ajuste está desequilibrado.